Garibolo en Bilbao

Vamos a dar un giro de 180 grados respecto al último post de dndcomo, una sidrería, y nos vamos ni más ni menos que a un vegetariano: el Garibolo situado en Bilbao concretamente en la zona de Zabalburu a unos 10 minutos andando a la Gran Vía y la plaza Moyua
.
Lo primero que llama la atención de este local es la decoración colorista y un tanto recargada muy alejada del minimalismo o del estilo hipster que está tan de moda ahora, pero que funciona, a mi recuerda a los cuadros de Frida Kahlo.

Para comer ofrecen la carta y un menú los fines de semana por 18,50 euros por el que puedes comer de primero una ensalada, una sopa de segundo y de tercero diferentes platos: arroces, verduras rellenas etc… de postres hay multitud para elegir. Presumen en su web de ser “el restaurante vegetariano de Bilbao” y además de ofrecer platos veganos, probablemente sean una referencia en la capital vizcaína.

Yo probé la ensalada escalibada y los pimientos rellenos, muy buenos, la crepe de verduras también tenía muy buena pinta. De postre había una larga lista y me decidí por la tarta de queso, pequé de un poco clásica pero lo cierto es que estaba muy buena. Las raciones son grandes por lo que salvo que seas de los que tu dieta tiene que incluir sí o sí carne (desoyendo los consejos de la OMS) o pescado saldrás satisfecho.


El servicio es muy bueno, tal vez demasiado porque sirven muy muy pronto, está bien estar un poco de relax en la mesa…

Aquí tenéis las fotos:




Y las notas:

Notas:
Comida: 9
Servicio: 8,5
Decoración: 8

Calidad/precio: 9

Sidrería Oyarbide en Astigarraga

Hace unas semanas os hablamos de una sidrería, Oianume de Urnieta, y hoy nos vamos otra vez de sidrería, en este caso a Oyarbide de Astigarraga, quizá una de las más tradicionales.



Entrada 




Se encuentra ubicada en el camino de oyarbide, en pleno monte. De hecho, la subida (y posterior bajada) es muy empinada por lo que recomendamos ir en coche (si tenéis la suerte de que alguno no beba), o en autobús. En temporada de sidrería, pasa algún autobús entre semana. 

El local es la parte de abajo de un caserío distribuido en tres salas. En cada una de ellas hay varias kupelas y varias mesas. La sala de la izquierda es la más grande y ruidosa, y la que tiene más kupelas. Algunas están junto a las mesas pero están cerradas, así que imagino que según avance la temporada irán moviendo las mesas para ir abriendo otras. 

Lo más destacable es, sin duda, la sidra. Es probablemente de las mejores. Entre alguna kupela y otra hay cierta diferencia de acidez, pero todas están llamativamente buenas. En cuánto a los platos, el menú de siempre: tortilla de bacalao, bacalao frito, txuleta y queso con membrillo y nueces. La tortilla estaba buenísima, el bacalao también, aunque las raciones un poco pequeñas. Eso sí, la txuleta no te dejará con hambre. La preparan fuera en una parrilla. El precio, el habitual de 30 euros.

tortilla de bacalao, muy buena.

Bacalao con pimientos. 

Txuleta. Dos para cuatro personas.

Postre habitual: nueces, queso y membrillo


La decoración es muy sencilla. Paredes blancas, suelos verdes, algunos cuadros temáticos de sidra arriba, y las kupelas. El servicio fue un poco lento, pero es cierto que estaba a tope. El dueño, Sebastián, es toda una institución. 
A pesar de no ser una de las sidrerías más conocidas, van muchas cuadrillas. Desde luego, es un buen sitio para disfrutar con amigos. 

Kupelas junto a las mesas

Ésta es su puntuación:

Comida: 8,5
Servicio: 7
Decoración: 6,5
Calidad/Precio:8