Comer en Oporto

Seguimos con nuestros post vacacionales. En este caso de Oporto (allí Porto). La ciudad merece una visita. No es muy grande aunque con muchísimas cosas para ver, y cómo en otras ciudades de Portugal, con una interesante combinación entre lo decadente y pasado de moda y lo más actual.
Así que las opciones gastronómicas de la ciudad son muy amplías: desde la tasca de toda la vida a locales muy refinados.

Por supuesto, si vas a la ciudad hay que probar uno de sus platos estrella: la francesinha. Es decir, un sandwich con carnes varias (ternera o cerdo, o las dos cosas), embutidos (jamón york o como lo llaman allí jamón dulce, chorizo, salchicha), lonchas de queso, a veces con huevo por encima y con una salsa muy buena. Vamos, que le ponen todo lo que se les ocurra. Viene acompañado de patatas.
La verdad es que está muy bueno, pero es muy contundente.

La famosa francesinha de Oporto



Comer en Praga

Por fin un post después de haber estado ausente algunas semanas y es que dndcomo también se va de vacaciones. En este caso una de nuestras paradas ha sido Praga, una preciosa ciudad en el corazón de Europa perfecta para hacer una escapada, ideal si es en pareja pese a que no fue mi caso. 

En lo que se refiere a la comida y pese a que me lo advirtieron, me llamó la atención la cantidad de restaurantes italianos que hay. Aunque no son países fronterizos Italia y Chequia, bien porque este tipo de comida les gusta mucho a los checos o porque como capital turística que es, funciona muy bien con los turistas, lo cierto es que si te gusta la pasta, la pizza o la lasaña, en Praga tendrás muchas opciones de probarla.


De todos los italianos que visitamos, (Sí, soy muy fan de esta comida) destaco Il Coliseum. Hay varios repartidos en la ciudad y al que fuimos nosotros es un espacio muy grande, un precio bastante económico (si lo comparamos con Euskadi, que ya sabemos lo caro que es comer o salir a tomar algo, sólo por sentarte ya te están cobrando), un buen servicio y con un espacio con juguetes para que jueguen los niños. Esto último es muy frecuente en Praga no sólo en restaurantes, sino también en edificios públicos como por ejemplo la embajada de España a la que tuve que recurrir. Sin duda una buena idea que bien podría copiarse aquí

 Aparte de italianos, también hay, y esto es más previsible muchas cervecerías en las que también se puede comer. En la mayoría se sirve la cerveza Pillsner Urquell, la más comercial del país pero yo destacaría entre las cervecerías U Fleku, muy  conocida sobre todo por los turistas que llegan en masa a este local. Es una taberna antiquísima y conserva ese encanto añejo pese a que me imagino que un día sí y otro también están repletos de gente, pero bueno ¿qué es una taberna si no hay gente en ella? En U Fleku hacen su propia cerveza y también sus licores, que es de lo primero que te ofrecen nada más sentarte. Para comer tienen codillo, salchichas, queso y etc... vamos el tipo de sitio al que uno no debe ir si tiene análisis de sangre al día siguiente.  Hay que añadir que al entrar en el camarero te ofrece un licor. A mí me pareció muy similar a Hofbrauhaus en Munich, de la que ya hicimos post y supongo que varias ciudades continentales europeas estarán plagadas de sitios como éste.

Posavasos de U Fleku