Cervecería Bruselas


El Bruselas, son en realidad dos restaurantes-cervecerías que hay en Iruña.  Uno de ellos, al que yo fui a comer, está en el Centro Comercial La Morea.

El local  tiene el aire y el estilo de las cervecerías antiguas europeas. De hecho, y pese a que precisamente por estar en un Centro Comercial suponemos que  no tendrá muchos años, daba la sensación de ser un bar añejo, en el mejor sentido de la palabra, es decir, no un local nuevo que pretende ser viejo.  En el Bruselas,  los colores de muebles y paredes  son oscuros y están tienen fotos antiguas, entre ellas un retrato de los Reyes belgas Balduino y Fabiola.

Brasa Ona



El Brasa Ona es un restaurante que está en el centro de Irun, en el número 26 de la calle Mayor, en un local donde antes había un Waku Park y muy cerca del polideportivo Artaleku.

Si suponéis, por su nombre,  que se trata de un restaurante especializado en cocina a la brasa, hacéis bien.   En el Brasa Ona sirven,  aunque no solamente, carnes, pescados, verduras y mariscos braseados.
Para cenar hay dos menús, uno de 20 euros y otro de 28. Eso sí, los menús incluyen bebidas, postre y café lo que hace que al final sean bastante asequibles.

De primero ofrecen, langostinos,  parrillada de verduras,  ensalada, mejillones a la brasa,  y pimientos rellenos y de segundo, lenguado a la brasa (muy bueno, lo preparan con salsa de limón y perejil), merluza a la brasa, churrasco y carrillera ibérica a la brasa o en salsa. En el menú más caro sirven además jamón, ensalada de tomate, cogote de merluza, bacalao de tomate, rape a la brasa, chuletón, chuletas y chuletillas. Mitad carne, mitad pescado.

Además de los menús, hay una carta, a la que se añaden otros platos como brochetas de pollo, de carrillera, de rape y langostino. Tienen también un menú infantil por lo que se puede ir con niños.

Para no colapsar las parrillas, no se pueden pedir más de dos entrantes diferentes.

Los postres, son los habituales, pastel vasco, tartas diversas, helado y cuajada, Eso sí, le echan nata a todo (a la cuajada suponemos que no)

La decoración, regular,  es  bastante sencilla, un par de cuadros enormes  de brasas que   cuelgan de una de las paredes  es lo único que destaca (por diferente) del restaurante. El trato es muy bueno aunque cuando fui yo era temprano y todavía no había muchos clientes.

Es un sitio muy recomendable, donde  se come bien (si te gusta este tipo de comida, claro) y a un precio razonable. Poco a poco se van viendo en todas partes restaurantes especializados en comida a la brasa,  así que es probable que sean los woks  o kebabs del  futuro. Si quereis ir en fin de semana os recomiendo que reservéis

Os dejo aquí  unas fotos:



Carrilleras de cerdo



 
Lenguado



Pastel vasco

Y como siempre, las notas:

Comida: 7
Servicio 7
Decoración: 4
Calidad Precio: 7